Antonio Palacios Rojo | El primer libro (2013)

Lo que se predijo en esta sátira

El Primer Libro satiriza a las empresas tecnológicas que se sirven del capital humano artístico para desarrollar sus herramientas. En 2013, muchos de sus pasajes avanzaron con fidelidad lo que será noticia a partir de 2020.

En su trama hay un programa que redacta textos según la voluntad del usuario, a la manera de muchos chats creativos que están en boca de todos. En la sala donde están reunidos los personajes, el chatbot redacta textos según la voluntad del usuario, usando lo que ahora se conoce como “prompts”, y los recita con su voz sintética.

Publicación original y reediciones

El libro fue firmado originalmente como Palacio Rojo. En la reedición que se realizó diez años más tarde, en 2023, el autor firma como Antonio Palacios Rojo.

El Primer Libro apareció por primera vez publicado en la plataforma de edición online Smashwords. Además se realizó una edición no venal en formato físico, que se distribuyó a través de bookcrossing.

En la reedición de 2023, el autor revisó la obra, limitándose a borrar lo superfluo, pero sin tener que añadir nada, pues lo contado predecía con exactitud el presente que vivimos y el futuro que viviremos.

Tras su reedición, la revista de ciencia ficción Sci-Fdi, publicada por la Universidad Complutense, publicó un extracto de la obra.

Argumento

El libro cuenta cómo Bernardo, Berta y Edmundo, tres jóvenes escritores, participan en el proyecto A.M.O.K. que proclama ser un punto y aparte en la historia de la creación humana. El autor de este workshop de pago es Basilio, un empresario cultural que dice haber creado el primer personaje fruto de la Inteligencia Artificial. Para ponerlo en funcionamiento, ha reunido a miles de escritores premiados en Sevilla. Ellos serán los encargados de suministrar situaciones excitantes para que el programa A.M.O.K. improvise sus reacciones, como si fuera un actor consumado.

Los tres escritores intentan poner en pie una historia en donde un científico revive a su esposa fallecida, gracias a un holograma animado por un novedoso programa de su invención.

La narración tiene un formato muy poco usual, ya que está dialogada en su totalidad, a la manera de la novela dramática La Celestina. En este sentido, tendría similitudes con otro libro publicado casi a la par, también en 2013. Se trara de Los combatientes, de Cristina Morales, y su mezcla de lo teatral y lo narrativo.

Anticipación de problemas éticos provocados por la IA

En El primer libro, se presenta un posible futuro inhumano en el que la tecnología acabará con la expresión íntima de las personas.

También se predice la explotación del capital artístico humano por parte de los gerentes de las empresas tecnológicas, que se aprovechan de la producción de los artistas para entrenar a sus IA sin pagar por ello.

Además, se apunta otro debate que llegaría años más tarde, la creación por parte de la Inteligencia Artificial de réplicas perfectas de seres queridos ya fallecidos.

Antonio Palacios Rojo sobre la obra

Publicación y distribución originales fuera del mercado editorial

A partir de 2013, empecé a publicar mis experimentos literarios en Smashwords, una plataforma en la que los usuarios podían descargarse libros. Eran volúmenes con títulos como El primer libro, El libro diario o El libro de las carcomas. Además publiqué una limitada versión en papel de estos, en ediciones no venales y distribuidas mediante bookcrossing. Esta curiosa manera de distribuir los libros consiste en marcarlos con un número de serie y dejar el ejemplar en la calle para que alguien lo encuentre por casualidad. Una vez que lo hallaban y leían, en principio, deberían dejarlo otra vez en la calle, creando una cadena de préstamos. España era uno de los países en los que menos funcionaba este altruismo. La persona que encontraba un libro, se lo solía quedar para siempre.

El primer libro como novela satírica

El primer libro es una novela satírica sobre las empresas tecnológicas que se sirven del capital humano para desarrollar sus herramientas inteligentes y así hacerlas más creativas. Muchos de sus pasajes avanzaron con fidelidad lo que sería noticia diez años más tarde.

En la trama se incluía un programa que redactaba textos según la voluntad del usuario, a la manera de muchos chats creativos que mucho más tarde aparecerían en el mercado. Lo que escribí parecía un relato fantástico. Más tarde, sería nuestra realidad. La velocidad con la que estos sistemas informáticos son capaces de buscar información y redactar, impresiona. Cuando escribí la novela, existían los primeros chat animados por los primeros modelos computacionales de lenguaje. Pero nada hacía prever la velocidad y la precisión con las que la máquina se puso a generar contenido.

Generando textos para las intervenciones de la ficticia IA de la novela

En El primer libro intenté que fuera este ficticio software el que generara textos más artísticos que los creados por los escritores encargados de proporcionar tramas e ideas para desarrollar el primer personaje creado por Inteligencia Artificial. No usé siempre el mismo método para escribir todos los textos generados por el ficticio programa.

Por ejemplo, en la trama, lo primero que le piden los escritores al chat es que redacte una letra para el Himno de España, algo que les parece muy difícil pues nadie ha logrado algo así. Para ello, extraje con una herramienta textual un listado de palabras que tuvieran algunas de las sílabas “es”, “pa” o “ña”. De esta manera, estos tres sonidos se van repitiendo durante la letra.

España, palabra extraña;

macabra espía y esposa.

Eres una espesura

de montañas y malas palmeras

y eres espiga

y paloma huraña.

Eres el esputo y los palillos del bar,

el pelear de un pelotón de palmeros sin entrañas.
La espoleta del púlpito

abre la pálida hazaña,

el espanto es tu espinazo,


así Cizaña.

En otros casos lo que hice esta vez fue recitar unos textos a gran velocidad, haciendo que el software que transcribiera lo dicho en palabras escritas, en este caso se trataba de Dragon NaturallySpeaking, cometiera muchos fallos al no comprenderlas bien.

Los textos leídos que me servían de base eran de lo más variado: desde guías literarias de la ciudad de Sevilla, a poemas de Cernuda o los textos que Marshall McLuhan escribió para su libro Contraexplosión, una reveladora mezcla de libro de artista y ensayo sobre los nuevos medios de comunicación. De hecho, uno el texto generado que usé en una de las primeras intervenciones del imaginario chatbot AMOK que aparece en la trama, se basaba en las reflexiones del autor canadiense.

En este caso, sin saberlo, estaba usando un método parecido al que los Grandes Modelos de Lenguaje usarían más tarde. Es decir, ambos nos servimos de una base de datos de textos ajenos para sintetizarlos y modificarlos y así generar un contenido similar al que se ha usado como fuente original.

La estructura experimental del libro

Me parecía importante que la narración nos cuestionara siempre qué es un libro, incluso desde la primera frase del mismo. Al comienzo, es el autor el que habla al lector.

Palacio Rojo: Deja de leer. Cierra el libro. Al llamarlo así, quizás exagero. Esto no es un libro. Incluyendo este aviso al principio, creo que actúo de buena fe. (...) Esto no es un libro porque está a medio escribir. Aún no tengo claro lo que pasa, ni a quién le pasa, ni el propósito de que ocurra lo que ocurra. Pero espero que tú me ayudes a completar la historia.

Más tarde, uno de los personajes comenta que una vez se le ocurrió una forma novedosa de escribir un libro.

Edmundo: Yo tenía una buena idea para un libro que fuera como una broma. Se me ocurrió pensando de qué están hechos los libros. Y es que los libros, y las películas también, son tiempo. Por ejemplo, la gente dice: este libro es una pérdida de tiempo, o he perdido dos horas de mi vida, tras ver una peli muy mala. Por eso me dije, el libro es el rato que el lector está leyendo. Entonces, para tener un libro perfecto, la historia que cuentas tendría que durar exactamente lo mismo que el tiempo que tardas en leerla. (...) Lo único que tienes que hacer es incluir sólo el diálogo entre los personajes. Así, el tiempo de lectura y el tiempo en el que transcurre la historia es idéntico.

Bernardo: Pero eso es teatro.

Edmundo: No, sería narración porque hay un narrador. Pero éste también habla, habla con el lector. Pero el lector no le responde, obviamente. Así que sería más un monólogo.

Esa es precisamente la estructura de El primer libro. Primero, el autor, Palacio Rojo, habla con el lector y le pide ayuda para completar una obra que aún no ha podido terminar. Para ello, lee el manuscrito, en cuya trama, los personajes hablan entre sí, es decir, es una novela completamente dialogada que respeta la unidad de tiempo y espacio. No hay elipsis para que el tiempo de la ficción coincida con el tiempo empleado por el lector en leer la obra.

Esto coloca a El primer libro fuera de una fácil clasificación por género, ya que podría ser teatro pero no lo es, y podría ser una novela pero tampoco lo es. También se lleva al escrito a los límites entre Literatura y el Arte Conceptual que usa la escritura como forma de expresión.

Entrevista en Andalucía es cultura, de Canal Sur

Antonio Palacios Rojo entrevistado por Antonio Cattoni en el programa Andalucía es cultura, de Canal Sur radio (Radio Andalucía Información) a principios de 2023. ChatGPT había aparecido en noviembre del año anterior. Por tanto, aún se desconocía mucho del funcionamiento de la IA comercial. Lo único que llegaba al público eran declaraciones promocionales que alertaban de una supuesta pérdida de trabajos masiva inminente. De ahí que haya que leer la entrevista en ese contexto.

Antonio Cattoni: Ha vuelto a "Andalucía es cultura" Antonio Palacios, que está aquí con nosotros. Has venido aquí con tu primer libro. Bueno, con El Primer libro, que se llama así. Fue tu primera novela y se ha reeditado. Y hace diez años ya esa novela de ciencia ficción nos planteaba un panorama muy similar a lo que estamos viendo ahora con la inteligencia artificial. ¿Cómo y por qué nace todo esto?

Antonio Palacios Rojo: En principio era como una novela de ciencia ficción el intentar saber hacia dónde iba el mundo cultural, sobre todo, y también la creación literaria. Estaban empezando los primeros pasos de la Inteligencia Artificial, pero todo esto era, casi, fantasía, el que se pudiera llegar a la perfección al crear imágenes. Eso de que tú le pidieras cualquier imagen y te la creara, o que creara todo tipo de textos. Incluso, en la novela, había un portátil y los personajes proponían un tema y se generaba el texto. Pero para eso, hace diez años, tenías que hacer un salto de imaginación. Antes estabas leyendo una fantasía y ahora mismo nos levantamos todas las mañanas con noticias parecidas.

Antonio Cattoni: Y hay algunos pasajes de la novela, de El primer libro, en las que aparecen cosas que estamos viendo ahora, pero prácticamente de forma textual, clavados.

Antonio Palacios Rojo: Sí, por eso también nos animamos a reeditar la novela, porque eso se daba en la clave de muchos avances que se están haciendo ahora mismo; se están aplicando estas herramientas por parte de empresas y esto va a tener consecuencias. La novela acaba muy mal para uno de los personajes, que paga con todos sus ahorros su participación y se da cuenta de que lo han utilizado. Esto para él, en realidad, no va a tener ninguna repercusión económica, ni van a contar con él, ni nada. Él ha servido como una especie de cobaya y se ha quedado en la calle.

Creo que este futuro también puede ser uno de los posibles. Ahora mismo hay muchos estudios, en Estados Unidos sobre todo, que van más avanzados, y se están dando cuenta de que la Inteligencia Artificial está acabando con los white collar jobs, los trabajos de cuello blanco, los oficinistas. Los blue collar jobs, la gente que lleva los monos azules, no han podido ser sustituidos tanto por la Inteligencia Artificial. Es decir, alguien que te lleve en la furgoneta un envío, eso por seguridad, por lo que sea, todavía no se sustituye. Se está sustituyendo a todos los que son oficinistas, trabajos de administración, incluidos muchos artistas, por ejemplo, en el campo que nos movemos nosotros, en el cine. Si estoy preparando una película y quiero hacer un storyboard, le voy a decir a la Inteligencia Artificial: quiero una imagen que mezcle, digamos, el diseño visual de dos o tres directores y los personajes están haciendo esto. Y la Inteligencia Artificial te lo genera. Eso antes era alguien, un artista, al que tú tenías que pagar el sueldo y también la seguridad social, con todo lo que implica eso. Había una cohesión, digamos, de tipo humano. Nos estamos encaminando a un arte inhumano. No por el lado salvaje de lo inhumano, sino porque no habrá seres humanos apenas.

Antonio Cattoni: Mira, el otro día en El País, además lo comentaba aquí en el programa, había una reseña de la, creo que la primera novela escrita por la inteligencia artificial, que se llamaba Death of an Author, La muerte de un autor, creada con tres herramientas de Inteligencia Artificial. La compañera periodista de El País terminaba su reseña diciendo: la literatura es una forma de amasar distintos elementos, pero no se notan las costuras. Aquí yo veo la patata, yo veo el huevo, yo veo la cebolla, pero la tortilla no la veo, ¿no? Lo que pasa es que no sé si todavía es porque estamos en los comienzos, que igual esto hay que entrenarlo y al final hará la tortilla mejor que tú.

Antonio Palacios Rojo: Es que, por lógica, si ahora ya están haciendo cosas que nos parecen como de magia...Imaginemos, porque estos son procesos de aprendizaje, imaginemos que se produzca no solo la primera, siempre la primera novela va a ser muy rudimentaria, sino que, pasado el tiempo, llegue la primera gran novela de la Inteligencia Artificial. O el primer gran guión. Lo que se va a crear es que el dinero no va a tener intermediarios. Los que, por ejemplo, en el cine quieran hacer una película teniendo en cuenta los gustos del público, no tendrían que contar con un creador con sus propios criterios, que va a aceptar algunas sugerencias y otras no. Sino que va a ser una comunicación directa entre los que tienen el dinero y el público.

Antonio Cattoni: Los protagonistas son Bernardo, Berta y Edmundo, tres jóvenes escritores que participan en un proyecto llamado AMOK, que dice que va a ser pues una especie de punto y aparte la historia de la creación humana.

Antonio Palacios Rojo: Basilio es un empresario cultural que tiene el arte de hacer pagar a los creadores por entrar en el proyecto, cuando debería ser al revés. Tenías que pagar tú a los escritores para que te dieran tramas. En el libro aparece el primer personaje creado por Inteligencia Artificial. Ellos le van a dar las tramas y el personaje impulsado por la Inteligencia Artificial va a reaccionar y a improvisar como un actor. Todo el libro es una sátira de cómo las empresas tecnológicas tienen un campo abierto que todavía no está ni regulado, un poco ambiguo. Diez años después seguimos en un limbo. Ellos tienen el poder, porque pueden hacer lo que quieran, no hay casi ningún control. Nos tenemos que preguntar, por ejemplo, cómo la Inteligencia Artificial ha aprendido lo que es, por ejemplo, un guión. Le habrán tenido que dar modelos de guiones, modelos de autores reconocidos, digamos, los mejores guiones de la historia.

Es todo tan oscuro que no se sabe cómo lo han hecho. Pero, por lógica, tienen que haberles dado unos modelos. Lo mismo para la novela, lo mismo para la poesía. Para ello, en principio, no se ha pedido ni siquiera el permiso. Los podían haber cedido amablemente los autores o, incluso, haber recibido una compensación económica. Como Basilio en la novela. Queremos crear el primer personaje de Inteligencia Artificial y vamos a pagar a varios autores para que generen tramas. Pero es al revés. También se aprovechan del ansia de los creadores por crear algo único o algo nuevo. Muchas veces pagan por algo que, si lo piensas, deberían ser pagados ellos. Lo mismo pasa en el cine, en la literatura, en muchos sitios.

Antonio Cattoni: El otro día tuve la suerte de asistir a una conferencia de un profesor que decía somos nosotros mismos los que le estamos dando todos estos datos. Cada vez que nos preguntan en internet: señale las cuadrículas que tienen un semáforo, tú le estás enseñando a la máquina qué es un semáforo. O sea, que nosotros no nos damos cuenta, pero estamos en manos de todo esto.

Antonio Palacios Rojo: Claro. En aquella época había unos primeros chats, yo los usé como inspiración de la novela, que intentaban imitar que tú estuvieras hablando con un ser humano. Tú los estabas entrenando haciendo preguntas o respondiendo a lo que te decía. Si respondía mal, tú decías: no te entiendo. Entonces estaba aprendiendo que su respuesta era equivocada o no la habían entendido. O sea, había un montón de gente anónima que estaba entrenando a la máquina, le estábamos aportando nuestros conocimientos y le estábamos enseñando que en un futuro nos pudieran engañar totalmente.

Antonio Cattoni: Bueno, es que es algo fascinante desde cualquier punto de vista y todo teniendo en cuenta que creo que, por ejemplo, herramientas como ChatGPT llevan el mundo desde noviembre del año pasado. Hace muy poco, es una auténtica revolución.

Antonio Palacios Rojo: Cuando escribí la novela, hace diez años, era un salto que podías hacer con la imaginación. Pero igualmente es increíble cómo pueden imitar a un ser humano. Digamos que nuestra única excusa durante toda la historia de la humanidad, en la que hemos hecho de todo, barrabasadas, guerras, hemos provocado hambre, todo tipo de desgracias, era que siempre decíamos: bueno, pero está el arte. Los humanos, algunos seres humanos, nos salvamos por el arte, por lo que hemos creado. Ahora, de repente una máquina puede imitar eso que nos parecía inalcanzable. Todavía son los primeros pasos, no se ha llegado a la perfección. En la novela se dice que estamos a punto de acabar con todo lo que merece la pena de la humanidad. Porque siempre nos consolábamos admirando, por ejemplo, un poema de García Lorca. Pero pongamos que podemos crear un poema, digamos, bueno, entre comillas, y decimos: hazme un poema lorquiano que le voy a mandar un WhatsApp a la novia. Lo que sea. Hazme un poema lorquiano sobre el amor y que lo haga perfecto. Entonces te vas a preguntar, ¿qué nos queda a los humanos? Porque si lo sublime era lo que nos salvaba...

Por ejemplo, Disney cuando se hizo con Star Wars, lo que hicieron muy sabiamente fue coger todos los elementos que había en las películas de George Lucas y combinarlos. Intentar hacer una cosa parecida pero diferente. Si lo piensas, los guionistas estaban haciendo un poco de Inteligencia Artificial. Estaban copiando varios modelos, combinándolos y creando un guión nuevo.

Antonio Cattoni: Por no decir que esos guionistas ya se basaban en mitos griegos para hacer películas de Disney, eso ya todos lo sabemos, ¿no? O en la comedia del arte italiana.

Antonio Palacios Rojo: Claro, la originalidad pura y dura no existe en el arte. Todos tenemos unos modelos, nos inspiramos en varias obras que queremos recrear. En realidad muchos guionistas, muchos escritores ya estaban haciendo de Inteligencia Artificial. Lo único que se va a crear son empresas o arte inhumanos, es decir, sin seres humanos.

Antonio Cattoni: Hace diez años Antonio Palacios escribió, no por Inteligencia Artificial sino con sus manitas y con su cabecita, El Primer libro. Ya entonces marcaba un camino que en gran parte vemos que se está haciendo realidad y que a algunos como a nosotros nos da miedo y a otros pues les hará muy muy felices. Vamos a ver qué pasa con todo esto.

Entrevista en Hoy por hoy, de la Cadena SER

Antonio Palacios Rojo entrevistado por Lourdes Luque en el programa Hoy por hoy Sevilla, de la Cadena SER a principios de 2023. ChatGPT había aparecido en noviembre del año anterior. Por tanto, aún se desconocía mucho del funcionamiento de la IA comercial. De ahí que haya que leer la entrevista en ese contexto.

Lourdes Luque: Hoy vienes a hablarnos del primer libro, que se llama así porque es la primera novela que escribiste.

Antonio Palacios Rojo: Sí, hace tiempo. Como es una novela también satírica, pues el humor está en el título. Era para el que fuera a la librería, dijera: ¿tiene El primer libro de Antonio Palacios? Y fuera el título y también la realidad. Habla de cómo las empresas culturales se aprovechan del capital artístico humano para desarrollar sus herramientas para después sustituir a esos artistas. La gente tiene la visión de que la inteligencia artificial trabaja sola. Pero para sacar el mayor provecho a la inteligencia artificial, como se dice en el libro hace diez años, se trataría que fuera un trabajo colaborativo, que estuviera la parte humana trabajando junto a la Inteligencia Artificial. Esta sería una especie, el nombre suena un poco mal en español, de negro literario muchas veces. Me gusta más el término inglés, ghostwriter, como si fuera el fantasma escritor o los escritores fantasmas. Porque a la inteligencia artificial, ahora, le faltan dos cosas importantes: la originalidad y...

Lourdes Luque: Y el sentimiento.

Antonio Palacios Rojo: Exactamente.

Lourdes Luque: Que eso no lo tiene todavía.

Antonio Palacios Rojo: El que te da la vida. Somos seres vivos y respondemos emocionalmente a imágenes y sonidos.

Lourdes Luque: ¿Por qué hay que leer este libro, Antonio?

Antonio Palacios Rojo: Porque anticipa la realidad de hoy en día. Esto no sólo curioso, sino que va a tener un impacto económico. Va a haber una automatización en el trabajo artístico, parecido al que hubo en el campo y la fábrica. Pues ahora se va a automatizar estas labores artísticas, ya sea para hacer una imagen o un texto, y va a haber sustitución de empleos que antes hacían los seres humanos. Y eso lo tiene que tener claro la gente. No va a haber sustitución total de los seres humanos. Va a ser como en el campo o en la fábrica. Había una cuadrilla enorme de jornaleros y ahora hay un tipo con una máquina. La intención es que todos dependamos de estas herramientas, que consumamos sus productos. Estos nacen de una necesidad, que es la necesidad de crear y de tener conocimientos, de investigar un tema.

Nos van a decir: no te preocupes, no lo hagas tú o no contactes a nadie, sino que yo te lo facilito, con mis productos lo tienes. Además es muy goloso, porque no hay un alta en la seguridad social, no hay sueldo a pagar, nunca se cansa, nunca se queja y siempre obedece. Va a ser el futuro, bueno, ya está aquí. El impacto de estas herramientas en la creación va a ser bestial.

Lourdes Luque: Bernardo, Berta, Edmundo, tres jóvenes escritores que forman parte del proyecto revolucionario AMOK, con K, con K, son las siglas, A-M-O-K. Un hito en la historia de la invención humana. Y bajo la dirección de Basilio, que es un avispado empresario cultural, miles de escritores premiados se unen junto a ellos para dar vida al primer personaje diseñado por inteligencia artificial. ¿Lo llegan a conseguir?

Antonio Palacios Rojo: Sí, la verdad es que todo era una estrategia para aprovecharse del capital humano de los escritores. Siempre se ha de tener un elemento humano en la creación, por ahora.

Ecos de la trama de "El primer libro" en algunas obras de arte actuales generadas

Bernardo, Berta y Edmundo son tres escritores reunidos por Basilio en una sala para idear tramas con las que alimentar al primer personaje creado por inteligencia artificial. Ellos intentarán poner en pie la historia de Félix, un experto en IA que pretende hacer una réplica perfecta de su mujer Venus, que padece una enfermedad terminal. Hoy se podría llevar a cabo esta hazaña. Puedes poner el rostro de alguien en el cuerpo de otra persona, puedes robar su voz y hacer que diga lo que tú quieras y, también, puedes poner a alguien en una situación ficticia. En definitiva, puedes dar vida a tus fantasías y llevarlas a tu día a día.

La Edad Inhumana. Literatura Pionera Sobre Inteligencia Artificial Y Creación (2010 – 2015). Antonio Palacios Rojo, (Internet Archive, 2024)

"I'm With You" (2025)

"Perdí a mi hermano mayor cuando tenía 20 años. No hablo mucho de ello, pero lo extraño todos los días. "I'm With You" es una serie de obras que imaginan cómo sería la vida si él aún estuviera aquí, y que muestran cómo, de alguna manera, aún lo está. Estas obras fueron creadas entrenando un modelo de IA con fotos de él, luego interrumpiendo el desarrollo de cada imagen a mitad de la generación, dejando solo la impronta borrosa de su forma. Para mí, estas piezas son reflexiones sobre el dolor y la memoria, la ausencia y la presencia, la alegría y la esperanza. Se trata de posibilidad, de lo que podría haber sido y de lo que perdura. La música era un lenguaje compartido para nosotros. Cada pieza de esta colección lleva el título de una canción que él amaba o habría amado. "I'm With You" es el nombre del último álbum de los Red Hot Chili Peppers —su banda favorita— que pudimos disfrutar juntos. Escuchar su música me acerca más que nada a la sensación de que él aún está conmigo."

Kevin Esherick, presentación de su serie "I'm With You" (2025)

Reflexión

Puede que no solo sea la soledad la que se esconde detrás de la comunicación con y a través de las máquinas, sino, además, el miedo a la muerte.
Puede que ambas sean un anhelo único.
El no perder el vínculo con los que queremos,
incluso después del morir,
de verlos partir para siempre.

La obra de Kevin Esherick sufre de un pudor, que también afectaba a Félix, el científico que intenta lograr una copia de su mujer muerta en forma de holograma. Saben que algo no marcha bien. Por eso, el artista se rebela y pausa la generación de fotografías de su hermano antes de que se materialicen por completo. Félix y Kevin reconocen que usar la tecnología generativa supone matar a la fuente original, reduciéndola a cenizas, con el fin de crear algo que se le parece, pero que nunca será igual.

El Draurg, la criatura de las Sagas Islandesas que regresa de la muerte, dedicándose a atormentar a los vivos, solo podía ser detenida de una manera. Había que quemarla y esparcir sus cenizas en tierras solitarias. Así, para que nos atormente el recuerdo de los fallecidos, algunos reducen sus recuerdos a una nube de polvo llena de datos y las esparcen por la soledad de sus archivos.

El nombre Draurg proviene del alemán antiguo y significa ilusión, engaño...

La Inteligencia Artificial se denuncia a sí misma. Una obra a Alexander Reben

En El primer libro, los tres escritores reunidos en una sala empiezan a experimentar con un chat creativo que está todavía en fase de desarrollo. En una de sus primeras interacciones con el programa, uno de los creadores, Edmundo, le ordena que genere un alegato contra la tecnología, como algo irónico.

Vamos a darle otra oportunidad. Le vamos a ordenar que escriba un panfleto contra la tecnología. Sería algo muy irónico ¿no?

El primer libro (2013)

En este sentido, yo anticipé en 2013 un escenario que Alexander Reben materializaría diez años más tarde usando su GPT-4

En la recepción de la conferencia de desarrolladores de OpenAI en San Francisco, se congregó una multitud para presenciar críticas mordaces al arte creado con inteligencia artificial. Sin embargo, lo curioso es que esos ataques fueron generados por la propia IA. Alexander Reben, un artista formado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, combinó su código personalizado con el modelo de lenguaje GPT-4 de ChatGPT para generarlos.

Reben se convertirá en el primer artista en residencia de OpenAI el próximo mes. Su llegada se produce en un momento en que la inteligencia artificial generativa avanza rápidamente y los artistas y escritores intentan comprender sus posibilidades e implicaciones.

Enlaces:

https://areben.com/